San Luis Potosí, San Luis Potosí. – El deporte se consolida como un pilar fundamental en los procesos de reinserción social dentro de los centros penitenciarios del estado, promoviendo valores y mejorando la calidad de vida de las Personas Privadas de la Libertad (PPL). En un esfuerzo por reforzar esta iniciativa, se llevó a cabo una plática motivacional en el penal de La Pila, encabezada por el reconocido futbolista profesional Juan José Sánchez Purata, integrante de los Tigres UANL de la Primera División.
Durante el encuentro, Sánchez Purata compartió un inspirador mensaje enfocado en la superación personal, la disciplina, la constancia y la resiliencia, aspectos cruciales para la transformación individual. La actividad contó con la participación de 200 PPL, tanto de la sección femenil como varonil, quienes tuvieron la oportunidad de interactuar directamente con el deportista.
La jornada incluyó la entrega de 50 balones de fútbol autografiados, una sesión de firmas de autógrafos y la premiación en efectivo para los ganadores del Torneo de Fútbol Navideño, acciones que fortalecieron la motivación y la convivencia positiva dentro del centro penitenciario.
Carmen Concepción Villa Galarza, titular de Prevención y Reinserción Social en el Estado, destacó el impacto significativo y positivo del fútbol en la población penitenciaria. Subrayó que esta disciplina actúa como una herramienta eficaz para mejorar la salud física y mental, reducir el estrés y la ansiedad, y desarrollar habilidades sociales como la comunicación, el trabajo en equipo y la resolución pacífica de conflictos.
Asimismo, Villa Galarza enfatizó que el fomento del deporte contribuye a inculcar la disciplina, la responsabilidad y el respeto a las normas, además de ser un canalizador positivo de emociones y tensiones, lo que deriva en una reducción de incidentes de violencia.
La directora de Centros Penitenciarios reafirmó el compromiso de la administración actual con el respeto a los derechos humanos, impulsando acciones que garantizan a las PPL el pleno goce de sus derechos constitucionales y convencionales. Esto se alinea con los cinco ejes rectores del sistema penitenciario: trabajo, educación, salud, deporte y capacitación para el trabajo.
