El actor y líder conservador Eduardo Verástegui criticó duramente a Javier Milei, generando confrontación ideológica que afectó la organización de la cumbre de la CPAC en México.
En un contexto de crecientes tensiones en los círculos conservadores y libertarios de habla hispana, una reciente confrontación ha puesto en jaque la cohesión del movimiento en México. El actor y activista Eduardo Verástegui, reconocido por su postura conservadora, se distanció públicamente de Javier Milei, líder de La Libertad Avanza en Argentina, en medio de un intenso debate ideológico. Verástegui calificó al político argentino de traicionero y malagradecido, además de criticar su gestión política y sus alianzas.
Estos comentarios ocurrieron justo antes de la celebración de la Convención de Acción Política Conservadora (CPAC) en México, evento que fue pospuesto debido a diferencias internas y presiones ideológicas. La disputa refleja las fracturas que existen dentro de los movimientos ultraconservadores, donde las diferentes visiones sobre inclusión, economía y estrategia política generan divisiones. La polémica también evidencia cómo los debates en torno a figuras carismáticas y su influencia en la política regional afectan la unidad en estos espacios de movilización.
El conflicto también se extendió a redes sociales, donde Verástegui señaló que el líder libertario habría intentado impedir la realización de la evento en México, sosteniendo que las batallas ideológicas trascienden lo cultural y tienen un trasfondo espiritual, en línea con su visión de la lucha política. Como resultado, se anunció la realización de la Cumbre Viva México, programada para el 16 de noviembre en la Ciudad de México, con la intención de consolidar posturas y reforzar su agenda conservadora en el país.
Este momento de distanciamiento interno revela las complejidades y desafíos que enfrentan los movimientos libertarios y conservadores en América, en una región donde las alianzas políticas y los discursos ideológicos están en constante transformación.
