La Dirección de Ecología en Lerdo intervino para salvar a una tortuga atrapada en actividad ilegal dentro del Área Natural Protegida
La Dirección de Ecología y Medio Ambiente en Lerdo logró rescatar una tortuga que había quedado atrapada por pescadores que realizaban actividades clandestinas en el Área Natural Protegida Cañón de Fernández. Este hallazgo ocurrió cuando personal de la dependencia, en un recorrido de vigilancia, detectó a un grupo de personas practicando pesca ilegal dentro de esta zona protegida. La autoridad señaló que, tras la observación, se les solicitó que se retiraran del área, pero en uno de los anzuelos se encontró atrapada una tortuga.
Ricardo Díaz Segovia, responsable de la dependencia, indicó que el incidente sucedió el domingo pasado, durante una inspección realizada por la Policía Ecológica en el lugar. Al percatarse de la presencia de los pescadores, se procedió a acercarse y solicitar que abandonaran la zona, pero además, se detectó que en uno de los anzuelos había quedado atrapada una tortuga. La presencia de esta especie en peligro de extinción en el área natural motivó la intervención inmediata del personal de Ecología para rescatarla.
Tras reclamar el hecho, los integrantes del equipo ecológico llevaron a cabo las maniobras necesarias para liberar a la tortuga, que quedó bajo resguardo de la dependencia mientras se atendían las heridas ocasionadas por el anzuelo. La especie fue puesta en un lugar seguro para su recuperación, en espera de que pueda sanar completamente. Este tipo de acciones buscan proteger la fauna endémica y frenar la explotación ilegal que amenaza la biodiversidad en la región.
En ese contexto, el funcionario recordó que la pesca está terminantemente prohibida en el Área Natural Protegida Cañón de Fernández, al igual que el ingreso de vehículos todoterreno como racers y cuatrimotos. La zona alberga flora y fauna endémica, por lo cual es fundamental que todos contribuyan a cuidar del ecosistema. La presencia de actividades humanas no autorizadas puede generar daños irreparables en estos espacios protegidos y afectar la biodiversidad local.
“Alterar o perturbar el ecosistema de los animales y las plantas que habitan ahí, tiene graves consecuencias”, afirmó Díaz Segovia. Aseguró que, lamentablemente, algunos ciudadanos no son conscientes del daño que ocasionan, y durante la semana pasada se reportaron dos muertes de tortugas arrolladas por vehículos todoterreno cuando ingresaron al Cañón de Fernández. Entre 15 y 20 unidades de estos vehículos ingresaron en dicho periodo, lo que incrementa el riesgo para las especies que habitan en la zona.
El funcionario recordó que desde enero de 2024 se declaró la creación del Área Natural Protegida Ríos y Montañas de La Laguna de Durango, pero aclaró que, pese a ello, la responsabilidad de su conservación recae en el municipio, que debe realizar patrullajes ecológicos para vigilar y proteger la flora y fauna allí presentes. Además, denunció que en la actualidad ya no hay presencia de elementos federales en el área, ni se reciben recursos federales específicos para su conservación, lo que limita las acciones de protección.
En relación a las especies que habitan en el Cañón de Fernández, mencionó que principalmente hay dos tipos de tortugas: la tortuga pinta (Trachemys scripta) y la tortuga jicotea (Trachemys gaigeae). La tortuga jicotea es una especie endémica y en peligro de extinción, por lo que su protección es prioritaria y requiere del respeto a los señalamientos y recomendaciones del personal de Ecología.
Finalmente, Díaz Segovia reiteró que está prohibido tirar basura, encender fogatas, así como ingresar con vehículos racers o pescar en la zona. Cualquier actividad que ponga en riesgo el ecosistema sería una pérdida irreparable para el Cañón de Fernández y su biodiversidad. La preservación de este espacio natural depende del compromiso de todos los ciudadanos para respetar las normas y cuidar el patrimonio ecológico de la región.
