La presidenta de México afirmó que la expansión del proyecto fomentará la distribución de combustible y contribuirá a bajar los costos en el sureste del país.
En una reciente participación en Quintana Roo, Claudia Sheinbaum afirmó que el Tren Maya de carga ya en marcha tiene el potencial de transformar la economía del sureste mexicano. La mandataria aseguró que el proyecto no solo facilitará transporte de pasajeros, sino que también mejorará la distribución de gasolina en la región. Esto, a su vez, podría generar una disminución en los precios del combustible en el área, beneficiando a consumidores y productores.
La construcción, que inició en abril de este año con una inversión inicial de 25 mil millones de pesos, forma parte de una estrategia de ampliación del megaproyecto impulsado por el actual gobierno federal. La actual fase de desarrollo busca consolidar la infraestructura necesaria para aumentar la eficiencia en el transporte de carga y reducir costos logísticos, factores clave para la competitividad del sector energético y económico del país.
No obstante, el avance del Tren Maya de carga ha enfrentado críticas en torno a su rentabilidad. Hasta la fecha, el proyecto ha registrado pérdidas operativas significativas, dado que las tarifas cobradas no han cubierto completamente los gastos. Además, se ha identificado que su operatividad futura dependerá en buena medida de subsidios y apoyo fiscal, ya que para 2026 se prevé que la obra continúe siendo financiada principalmente a través de recursos públicos, con un presupuesto estimado de más de 32 mil millones de pesos, la mayor parte proveniente de subsidios.
Es relevante destacar que, pese a las inversiones y controversias, la infraestructura del Tren Maya forma parte de una visión integral de desarrollo que busca modernizar el transporte en México, elevar el crecimiento económico y disminuir los costos de insumos esenciales como la gasolina en las regiones más vulnerables.
