Cancún, Quintana Roo. – La industria de la construcción en Cancún ha visto una drástica reducción en la actividad desde mediados de diciembre, dejando a aproximadamente 200 trabajadores de oficios como albañilería, fontanería y electricidad sin empleo formal durante la temporada decembrina.
La pausa habitual en las obras por las festividades navideñas y de fin de año, que tradicionalmente inicia alrededor del 20 de diciembre y se extiende hasta el 5 de enero, ha impactado significativamente los ingresos de jornaleros que dependen de trabajos por día para subsistir.
Alfredo Sierra López, un trabajador del sector, describió la situación como “bastante seria”, señalando que muchas empresas cerraron operaciones, obligando a quienes no pudieron regresar a sus lugares de origen a buscar empleo eventual en el cruce de la ciudad.
“Desde las seis de la mañana, llegan aproximadamente 200 personas, buscando algún trabajo para descargar material o una mudanza, o hacer pequeñas obras de electricidad o fontanería”, explicó Sierra López, refiriéndose a la dinámica de búsqueda de empleo a destajo.
Si bien el trabajo a destajo puede generar ingresos considerables, que varían entre mil y dos mil pesos por día, la falta de continuidad y la ausencia de prestaciones son desafíos constantes para estos obreros. Tradicionalmente, los salarios semanales en empresas de construcción rondan los cuatro mil pesos para “chalanes” y cinco mil para maestros albañiles, con jornadas de 8 a 18 horas.
La disminución del 60% en la actividad laboral ha generado dificultades para que los trabajadores que permanecieron en Cancún puedan celebrar las fiestas de fin de año con sus familias, evidenciando la vulnerabilidad económica del sector ante los ciclos anuales de inactividad.
