Alma Alvarado Moo, titular del IQJ, detalló que la entidad registra un alto porcentaje de embarazos y responsabilidades de crianza en edades de 12 a 16 años, lo que subraya la magnitud del desafío en materia de salud pública, educación sexual y protección de derechos.
Durante 2023, se contabilizaron 23,328 nacimientos en Quintana Roo, de los cuales 3,175, es decir el 13.61%, correspondieron a adolescentes de 10 a 19 años. Los municipios con el porcentaje más alto de estos nacimientos fueron Lázaro Cárdenas (21.99%) y José María Morelos (20.97%).
Esta situación no solo representa un reto para las jóvenes madres, sino también para sus familias e instituciones, ya que muchas se ven forzadas a abandonar sus estudios, limitar oportunidades laborales y enfrentar vulnerabilidad económica y social.
La funcionaria señaló que el embarazo adolescente se asocia a la falta de información sobre salud sexual y reproductiva, acceso limitado a anticonceptivos, normalización de uniones tempranas y, en ocasiones, violencia o abuso. Ante esto, el IQJ ha reforzado estrategias de prevención, orientación y acompañamiento en coordinación con otras dependencias, instituciones educativas y organizaciones civiles. Se busca brindar información oportuna y fortalecer la toma de decisiones responsables.
Alvarado Moo enfatizó la importancia de involucrar a padres y tutores, ya que la comunicación familiar es clave para prevenir embarazos no planeados y asegurar redes de apoyo sólidas.
Aunque se han logrado avances en visibilizar el problema, la maternidad adolescente sigue siendo una prioridad para Quintana Roo. Se reitera el llamado a reforzar políticas públicas enfocadas en prevención, educación sexual integral y protección de derechos para ofrecer mejores condiciones de vida a las nuevas generaciones.
