La identificación de un rezago de 20 años en infraestructura vial motiva un importante aumento en inversión para rehabilitar caminos en el estado.
El gobierno de Quintana Roo planea incrementar de manera significativa los recursos destinados al mantenimiento de carreteras en el próximo año, con la intención de abordar un atraso de dos décadas en la conservación y modernización de la red vial estatal. La iniciativa contempla duplicar el presupuesto en 2026 para garantizar una intervención efectiva en los tramos que presentan mayores daños.
Actualmente, la entidad cuenta con aproximadamente 6 mil kilómetros de caminos, de los cuales cerca de un tercio corresponden a vías federales, mientras que el resto, gestionado por los municipios y el estado, registra un deterioro severo, especialmente en la zona sur, donde las condiciones de los caminos rurales y vías principales afectan la movilidad y el desarrollo agrícola. La constatación de estos daños fue realizada a través de recorridos y reuniones con las administraciones locales, que permitieron identificar cerca de 1,000 kilómetros con problemas destacados y priorizar acciones concretas.
Entre los sectores más afectados se encuentran rutas como Chetumal–Bacalar y Felipe Carrillo Puerto, además de caminos rurales utilizados para el transporte agrícola y sacacosechas. La falta de inversión sostenida ha contribuido a que estos tramos se encuentren en un estado de destrucción avanzada, comprometiendo la seguridad y la economía local.
Durante 2025, el gasto en infraestructura vial alcanzó los 1,400 millones de pesos en distintas acciones, incluyendo pavimentaciones y rehabilitaciones. Sin embargo, los funcionarios prevén que el incremento presupuestal para 2026 permitirá una recuperación progresiva, centrada en las zonas con mayor desgaste. La decisión de ampliar la inversión obedece a la necesidad urgente de brindar mejores condiciones a las comunidades rurales y fortalecer la conectividad en todo el estado, promoviendo así su desarrollo social y económico.
El proceso de intervención será definido en las próximas semanas, tras presentar un diagnóstico completo a la gobernadora, quien determinará las prioridades de los trabajos de recuperación vial, en un esfuerzo por reducir el largo rezago que aqueja a la infraestructura carretera de Quintana Roo.
