Chetumal, Quintana Roo. – El inicio del 2026 trajo consigo importantes cambios en la movilidad vehicular de Quintana Roo con la puesta en marcha del canje de placas y la obligatoriedad del Registro Estatal de Contribuyentes (REC). Programado para el 2 de enero, el arranque de estas disposiciones gubernamentales se vio empañado por extensas filas de contribuyentes y la caída de la plataforma digital, generando un panorama de confusión y demora.
El Gobierno del Estado, a través del Servicio de Administración Tributaria de Quintana Roo (SATQ), anunció estas medidas con el doble propósito de fortalecer la seguridad jurídica y modernizar el padrón vehicular. El canje de placas 2026, que incluye la renovación de láminas, calcomanía y tarjeta de circulación, busca prevenir la falsificación y garantizar la seguridad bajo normativas oficiales. Paralelamente, la inscripción al REC se establece como un requisito previo para cualquier trámite vehicular, centralizando la información fiscal y de los automotores.
Los costos para el canje de placas en enero de 2026 son de $1,527.00 para automóviles, camionetas y autobuses; $707.00 para remolques; y $509.00 para motocicletas, a lo que se suma un cargo de $141.00 por la nueva tarjeta de circulación. El programa estará vigente hasta el 31 de marzo, con la advertencia de que los costos se actualizarán en febrero y marzo. Como incentivo, se ofrece un subsidio del 100% en la tenencia para quienes cumplan con el trámite a tiempo.
A pesar de la habilitación de 23 oficinas y módulos de recaudación a nivel estatal, incluyendo sedes en Benito Juárez (Cancún), Playa del Carmen y Othón P. Blanco (Chetumal), la alta demanda ciudadana provocó largas esperas. La caída de la plataforma del REC en el primer día de operación complicó aún más el proceso inicial para muchos quintanarroenses.
Las autoridades fiscales han proporcionado números de contacto y vías de comunicación, incluyendo teléfonos, WhatsApp y el sitio web oficial del SATQ, para ofrecer orientación. Sin embargo, el arranque del ambicioso plan de modernización del padrón vehicular en Quintana Roo ha puesto de manifiesto los retos inherentes a la implementación digital y la gestión de la afluencia ciudadana, dejando en el aire la capacidad de la infraestructura para estabilizar la plataforma antes de que concluya el plazo para acceder al subsidio de tenencia.
