La participación comunitaria transforma la educación ambiental y protege el Caribe Mexicano.
El proyecto de restauración de dunas en Puerto Morelos ha conseguido mil plantas nativas para su reubicación. Esta iniciativa, que involucra a estudiantes y voluntarios desde 2020, promueve la conexión de los jóvenes con su entorno costero.
Más allá de la reforestación, se busca fomentar un pensamiento crítico sobre la conservación del Caribe Mexicano. La estrategia ha permitido sustituir vegetación exótica por especies locales, fortaleciendo la biodiversidad.
La colaboración con grupos organizados aumenta el impacto de la iniciativa, mientras se cuestiona el sistema turístico actual en Quintana Roo. Este esfuerzo no solo es ambiental, sino también una forma de empoderamiento social que busca cambiar la relación de los habitantes con su entorno.

