La agrupación magisterial acusa represalias por su resistencia a una reforma federal y exige respeto a sus derechos laborales en medio de movilizaciones prolongadas.
En Quintana Roo, un grupo de docentes ha reportado descuentos salariales que consideran una represalia por su participación en movilizaciones para rechazar la reforma a la Ley del ISSSTE. Durante las protestas, que duraron más de un mes en 2025, al menos 25 maestros fueron sancionados con deducciones que oscilan entre 1,500 y 3,500 pesos, dependiendo del nivel y antigüedad. Este movimiento, coordinado con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), incluyó marchas y paros que afectaron a miles de estudiantes en la zona. Aunque en mayo los docentes regresaron a clases para preservar el apoyo social, las recientes deducciones han intensificado el descontento, interpretándose como una estrategia administrativa para inhibir la protesta. Los maestros mantienen una postura firme en su lucha por revertir cambios en las pensiones y garantizar condiciones laborales dignas. La movilización en la región responde a una serie de demandas por la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, el regreso a un esquema solidario en pensiones, jubilaciones a partir de 28 años de servicio para mujeres y 30 para hombres, además del pago de pensiones en salarios mínimos en lugar de unidades de medida. La persistencia de estas acciones refleja el creciente apoyo interno en el magisterio para defender sus derechos y fortalecer su organización frente a las políticas federales y estatales.
