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Quintana Roo

Madre e hija drag en Cancún enfrentan la violencia y celebran la aceptación

Madre e hija en Cancún desafían la discriminación, mostrando amor y aceptación en una comunidad que enfrenta altos índices de violencia contra personas LGBT+.

Por Redacción1 min de lectura
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Una historia de amor, resiliencia y apoyo familiar en la comunidad LGBT+ de Quintana Roo, resaltando los desafíos y la fuerza en medio de la discriminación.

En la ciudad de Cancún, una madre y su hija protagonizan una historia de aceptación y valentía en un entorno marcado por la discriminación hacia la comunidad LGBT+. Rosaura Reyes Zacarías, de 42 años, decidió apoyar a su hija Carlota Rostros, una joven trans y drag queen, participando desde hace meses en shows nocturnos que celebran la diversidad. La relación entre ambas refleja un acto radical de amor y comprensión en una región donde la violencia y los prejuicios todavía laten en la vida cotidiana de muchas personas trans.

Este ejemplo de apoyo familiar se da en un contexto donde las historias de violencia contra personas LGBT+ en Quintana Roo, incluyendo casos de homicidio y maltrato, evidencian la vulnerabilidad de estas comunidades. Pese al incremento de incidentes y al ambiente hostil, el vínculo de madre e hija muestra que la aceptación puede ser un camino hacia la resiliencia. La participación de Rosa en espectáculos de drag, con una trayectoria que empezó en 2024, ha transformado su perspectiva, permitiéndole reconocer que la violencia también se manifiesta en formas emocionales y económicas.

El fenómeno cultural de los bares cuir en Cancún, con historias que se remontan a los años 80, y el surgimiento de nuevas generaciones de artistas drag, reflejan una escena que a pesar de las dificultades continúa siendo un espacio de expresión y resistencia. La historia de Carlota, quien dejó su hogar para explorar su identidad, y la apoyo incondicional de su madre, ilustra la importancia del respeto y la lucha por la igualdad en un país donde las cifras de agresiones y crímenes hacia personas trans aún son alarmantes.

Este relato destaca que, aunque el entorno social sigue siendo desafiante, la aceptación familiar y el compromiso comunitario son fundamentales para fortalecer los derechos y la dignidad de las personas LGBT+ en México.

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