La adquisición de infraestructura educativa en Quintana Roo busca ofrecer espacios seguros y dignos para niños desde 43 días hasta los cinco años, reforzando el bienestar social y el desarrollo infantil.
En un esfuerzo por mejorar las condiciones de atención a la niñez, las autoridades de Quintana Roo inauguraron un nuevo domo en el Centro Integral de Primera Infancia (CIPI) de Bacalar. La estructura, que forma parte de un programa estatal de construcción de más de mil domos en todo el estado, fue diseñada para ofrecer espacios protegidos donde niños desde los 43 días de nacidos hasta los cinco años y 11 meses puedan participar en actividades recreativas, culturales y deportivas. La obra, realizada con una inversión de aproximadamente 1.85 millones de pesos, beneficia directamente a 145 menores, fortaleciendo su desarrollo integral y el apoyo a sus familias.
Este tipo de infraestructura responde a una política federal de reforzar la educación inicial y mejorar las condiciones de bienestar social en comunidades marginadas. La inversión refleja un compromiso del gobierno estatal para ofrecer entornos seguros que promuevan el crecimiento de las futuras generaciones, en un contexto donde la atención a la primera infancia es reconocida como clave para el desarrollo social y económico de la región.
El acto contó con la presencia de la presidenta honoraria del DIF Quintana Roo, Verónica Lezama Espinosa. La mandataria, Mara Lezama Espinosa, enfatizó que la prioridad del gobierno es invertir en las niñas y niños, resaltando la honestidad y la lucha contra la corrupción en su administración, además de reforzar que la mejor inversión pública está en el capital humano más vulnerable.
En un contexto más amplio, este tipo de proyectos forman parte de una estrategia para reducir desigualdades en educación y salud desde la primera infancia, sentando bases sólidas para el futuro — una prioridad en la agenda social del Estado. La ampliación de infraestructura como esta responde también a una creciente demanda social por espacios adecuados que acompañen el desarrollo integral de los menores, en un momento donde la atención temprana es vista como piedra angular para un crecimiento equitativo y sostenible.
