Empresarios del sector turístico alertan sobre las nuevas cargas administrativas y el impacto en tarifas por la propuesta de incrementar 25% el impuesto Visitax en Quintana Roo.
La propuesta del gobierno de Quintana Roo para elevar en un cuarto el impuesto Visitax y obligar a los hoteles y prestadores de servicios turísticos a retener y entregar esta contribución ha generado preocupación entre los operadores de la región, en particular en los establecimientos de menor tamaño en Playa del Carmen. La iniciativa busca incrementar los recursos destinados a promoción turística, pero su implementación en la forma propuesta podría acarrear desafíos administrativos y sanciones para quienes operan en el sector privado.
Expertos y empresarios del sector señalan que la responsabilidad de recaudar y gestionar el impuesto debería corresponder exclusivamente a las autoridades estatales. La transferencia de esta tarea a los pequeños hoteles no solo aumentaría la carga administrativa, sino que también pondría en riesgo su operación al enfrentarse a posibles multas derivadas de errores en el proceso de cobro. Además, existen preocupaciones respecto al posible aumento en los costos para los turistas, que podrían traducirse en tarifas más altas y, en consecuencia, una pérdida de competitividad frente a otros destinos nacionales e internacionales.
El sector turístico en Playa del Carmen atraviesa actualmente un escenario complicado: con una ocupación hotelera cercana al 50% durante la mayor parte del año, la introducción de nuevos impuestos y obligaciones puede dificultar aún más la recuperación tras años de impacto por la pandemia. La elevación del Visitax, en estos momentos de baja demanda, representa una amenaza adicional para la estabilidad de pequeños establecimientos que luchan por mantener su operación y captar turistas en un mercado cada vez más competitivo.
