Cancún, Quintana Roo. – Los excesos alimenticios y la falta de supervisión durante las celebraciones navideñas pueden representar un riesgo significativo para la salud de niñas y niños, advirtió Virginia Moro, pediatra del hospital Hospiten Cancún. Las reuniones familiares, la abundancia de comida y los horarios irregulares propician el consumo excesivo de azúcares y grasas, lo que puede desencadenar malestares digestivos, atragantamientos e incluso intoxicaciones accidentales.
La especialista señaló que ciertos alimentos típicos de la temporada, como dulces duros, nueces, uvas enteras y caramelos pequeños, conllevan un alto riesgo de atragantamiento en menores. Por ello, es crucial que los niños coman siempre sentados y bajo supervisión constante, evitando la ingesta de alimentos mientras juegan o corren.
La vigilancia de padres y cuidadores es fundamental durante estas fechas. Se deben establecer límites claros y ofrecer alternativas más saludables, manteniendo fuera del alcance de los niños bebidas alcohólicas, medicamentos y alimentos de pequeño tamaño o consistencia dura. Las señales de alerta tras una ingesta excesiva suelen incluir vómitos y dolor abdominal. Para niños con sobrepeso u obesidad, se insta a los padres a dar el ejemplo, reduciendo el consumo de alimentos altos en grasa y bebidas azucaradas.
Ante cualquier enfermedad durante las fiestas, se aconseja actuar con prudencia, priorizando el reposo y la precaución para no poner en riesgo la salud del resto de la familia, incluso considerando reuniones más privadas. La Navidad puede disfrutarse sin riesgos mediante el cuidado, la atención y la vigilancia constante de los menores.
