Quintana Roo. - Se evaluarán los riesgos relacionados con el sargazo en descomposición, tras una investigación de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que alertó sobre daños a la salud de los recolectores por emisiones tóxicas. La gobernadora Mara Lezama Espinosa anunció la importancia de analizar este fenómeno natural ante la temporada de macroalgas en el estado.
Datos clave
- Investigadores de la UNAM y New Frontiers in Research Fund revelan peligros del sargazo.
- Localización: Quintana Roo, México.
- La gobernadora Mara Lezama Espinosa se comprometió a evaluar el riesgo durante la temporada.
- El 46.3% de las mediciones en campo superó límites permitidos de sulfuro de hidrógeno.
- Síntomas reportados incluyen fatiga, mareos y problemas dermatológicos.
Lezama Espinosa enfatizó que el gobierno está en comunicación constante con autoridades federales y municipales para coordinar esfuerzos en la limpieza de playas. La mandataria también expresó su intención de revisar el informe completo para fundamentar decisiones políticas en datos científicos. Resaltó que todas las decisiones deben priorizar la salud de los trabajadores involucrados en la recolección de sargazo.
¿Qué riesgos se identifican en la investigación?
El estudio identifica emisiones tóxicas de sulfuro de hidrógeno (H₂S) que representan un riesgo significativo para la salud. Este gas es conocido por su olor característico a huevos podridos y puede generar efectos adversos severos, sobre todo en exposiciones prolongadas. Los síntomas incluyen desde irritaciones leves hasta problemas más graves como vómitos y trastornos del sueño.
¿Qué medidas se tomarán para proteger a los recolectores?
La gobernadora indicó que se implementarán acciones inmediatas para resguardar la salud de quienes trabajan en la recolección. Es vital asegurarse de que estos trabajadores cuenten con la capacitación adecuada y medidas de prevención en el manejo del sargazo, especialmente en su estado de descomposición. La ejecutiva estatal afirmó que el objetivo principal es salvaguardar tanto el medio ambiente como la seguridad de las personas que enfrentan este desafío.
La situación con el sargazo en Quintana Roo requiere un análisis cuidadoso y un plan de acción que contemple los hallazgos científicos. Las políticas públicas que se deriven de esta evaluación deberán enfocarse en la protección de la salud de los trabajadores y en el manejo responsable de este fenómeno natural.
Con información de sipse.com

