Esta tendencia afecta a comunidades en busca de mejores oportunidades laborales en la región. Cancún enfrenta una notable caída en la migración, con menos de 700 personas diarias buscando empleo , principalmente por la reducción de proyectos turísticos. La falta de nuevas obras significativas ha llevado a muchos indígenas migrantes a regresar a sus comunidades. Proyectos como el Tren Maya y el Puente Nichupté han concluido, y las oportunidades de empleo no son las mismas. Aunque Cancún sigue siendo un polo turístico, la disminución del trabajo en el sector construido afecta a migrantes de diversas nacionalidades como Haití, Venezuela y Cuba. Además, la alta costura de vida en Cancún empuja a muchos a vender sus pertenencias y regresar a sus lugares de origen.
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