Autoridades municipales identifican y clausuran múltiples proyectos sin permisos oficiales en zonas clave, alertando sobre riesgos de fraude y urbanización irregular.
El municipio de Benito Juárez, donde se encuentra Cancún, intensifica sus esfuerzos para regular la expansión inmobiliaria mediante la identificación y clausura de varias construcciones que operan sin permisos adecuados. Las autoridades locales han detectado al menos ocho desarrollos en la zona, principalmente a lo largo de la carretera a Mérida, una arteria que ha atraído inversionistas debido a la proximidad del proyecto del Tren Maya. Sin embargo, muchos de estos proyectos carecen de autorizaciones municipales, ambientales o urbanísticas, lo que genera incertidumbre sobre su legalidad y posible impacto ambiental.
La promoción de estos fraccionamientos con el uso del Tren Maya como estrategia de marketing en redes sociales ha sido una práctica frecuente entre algunos promotores, quienes aprovechan el interés en el corredor para captar compradores sin asegurar la legalidad de los terrenos. Las autoridades municipales han informado que ya han clausurado varias instalaciones e incluso presentado denuncias ante la Fiscalía, además de continuar con investigaciones para intervenir en otros casos similares.
Este fenómeno también afecta a compradores fuera de Quintana Roo, quienes adquieren terrenos en zonas rurales o ejidales sin un respaldo legal claro, exponiéndose a riesgos de fraude y pérdida de inversión. La municipalidad trabaja en colaboración con instancias estatales para frenar la proliferación de estos fraccionamientos no autorizados, especialmente en áreas de alta urbanización como el libramiento y la carretera Mérida–Cancún. Se recomienda a los interesados verificar exhaustivamente la legalidad y permisos del inmueble antes de concretar cualquier adquisición para evitar complicaciones legales y financieras.
