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Quintana Roo

Crecen las ventas inmobiliarias irregulares en Quintana Roo

El aumento en ventas inmobiliarias sin permisos en Quintana Roo genera riesgos patrimoniales y amenaza la estabilidad del mercado en destinos turísticos como Tulum.

Por Redacción1 min de lectura
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La expansión de desarrollos sin permisos oficiales genera riesgos patrimoniales que amenazan la estabilidad del mercado en destinos clave como Tulum y Chetumal.

El mercado inmobiliario en Quintana Roo enfrenta un incremento en operaciones que carecen de la licencia de fraccionamiento, un permiso esencial para garantizar la legalidad y seguridad de los desarrollos. Se estima que al menos el diez por ciento de las transacciones en la región involucran propiedades vendidas sin cumplir con la normativa vigente. Esta práctica, promovida por desarrolladores que buscan liquidez rápida sin recurrir a financiamiento bancario, ha provocado una creciente incertidumbre en diferentes localidades.

La licencia de fraccionamiento es un requisito fundamental para dividir terrenos y planificar proyectos habitacionales, turísticos o comerciales, asegurando que dichos desarrollos respeten las normas de uso de suelo, infraestructura y zonificación. La ausencia de estos permisos puede conllevar a pérdidas patrimoniales significativas, particularmente para inversionistas internacionales y compradores primerizos. En respuesta, las autoridades han fortalecido los mecanismos de verificación mediante alianzas con el Registro Público, facilitando la identificación de proyectos regulados.

Mientras Cancún ha logrado contener en parte los efectos mediante procesos de regularización, Tulum enfrenta un escenario alarmante, con una caída del 30 por ciento en ventas durante el último semestre y una estancada plusvalía. La proliferación de desarrollos irregulares, sin supervisión adecuada, ha generado un sobreofertamiento que pone en riesgo no solo a los inversionistas, sino también la imagen del destino turístico. La percepción de inseguridad y el desencanto de extranjeros, que han sido la principal fuerza compradora, podrían derivar en un fenómeno de depreciación y deterioro del mercado en el mediano plazo.

Ante esta situación, profesionales del sector inmobiliario recomiendan trabajar con asesores certificados, verificar permisos y preferir desarrolladores con experiencia comprobada. La regulación efectiva y la vigilancia constante son claves para frenar los desarrollos ilegales, proteger la confianza de los inversionistas y preservar la competitividad del estado en el mercado inmobiliario.

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