El sector registra alta ocupación en sus campos, atrayendo visitantes de alto poder adquisitivo y fortaleciendo la diversificación turística en la región.
El turismo de golf en Quintana Roo ha experimentado un aumento cercano al 15% durante 2025, consolidándose como una de las ofertas más rentables y en expansión en el Caribe Mexicano. La alta ocupación de los 13 campos disponibles en destinos como Cancún, Riviera Maya, Cozumel y Playa Mujeres refleja el interés creciente de visitantes nacionales e internacionales, atraídos por la accesibilidad de estos espacios y su infraestructura moderna. La fortaleza del segmento radica en que la mayoría de estos clubes no son exclusivos, permitiendo mayor afluencia de jugadores y generando un impacto económico significativo, con una derrama promedio superior a un millón de pesos por evento durante temporadas altas.
El perfil de los golfistas que visitan Quintana Roo varía entre 35 y 65 años, con ingresos medios y altos, que disfrutan de estancias prolongadas de entre cinco y siete noches. Su gasto promedio oscila entre 250 y 400 dólares diarios, incluyendo hospedaje, green fees, transporte y gastronomía, en un entorno que combina lujo, naturaleza y conectividad aérea de primera clase. Esta tendencia favorece la diversificación del destino turístico, promoviendo no solo el golf, sino también experiencias de bienestar y cultura, clave para reducir la dependencia del turismo de temporada.
Las perspectivas para 2025 incluyen futuros torneos internacionales, como la Copa del Rey en noviembre en el campo El Tinto del Cancún Country Club, que no solo potenciará la competitividad del sector sino que también aportará fondos para proyectos sociales y de conservación, fortaleciendo la imagen del turismo sostenible en la región.
