Cancún, Quintana Roo. – La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Cancún ha expresado su preocupación ante un panorama de incertidumbre para el año 2026, destacando la inseguridad y la falta de certeza jurídica como los principales obstáculos para la operación de negocios en la entidad.
María Jovita Portillo Navarro, presidenta de Coparmex Cancún, señaló que el costo de operar empresas en Quintana Roo ha aumentado debido a la inseguridad y la extorsión. “El mayor freno al crecimiento no es financiero, sino institucional y de seguridad”, afirmó Portillo Navarro, subrayando la necesidad de reconstruir la confianza a través de reglas claras, un estado de derecho sólido y seguridad real.
La dirigente empresarial hizo un llamado a las autoridades para generar las condiciones necesarias que permitan a los inversionistas seguir apostando por el estado, enfatizando que Quintana Roo requiere certidumbre y seguridad tangible, más allá de los discursos, para continuar generando empleo y bienestar.
Aunque reconoció el avance que representa el salario mínimo al alcanzar la línea del bienestar familiar, Portillo Navarro advirtió que este logro no será sostenible sin un aumento en la productividad, la formalidad y el fortalecimiento de las empresas. Por ello, Coparmex propone impulsar la capacitación laboral y apoyar a los generadores de empleo.
Además, el organismo empresarial cuestionó el enfoque del proyecto presupuestal para 2026, el cual, según Coparmex, prioriza programas asistenciales en detrimento de áreas fundamentales para el desarrollo económico como la seguridad, la salud y la educación. “Cerramos 2025 en un contexto complejo para México. La economía permanece prácticamente estancada, la inversión enfrenta alta incertidumbre, el clima institucional debilita la confianza y la seguridad sigue limitando la actividad productiva y la atracción de capital”, concluyó la líder de Coparmex Cancún.
