Autoridades reportan denuncias y acciones en marcha contra obras sin permisos en zonas de alto valor ecológico en la Riviera Maya y Holbox.
En los últimos dos años, las autoridades ambientales de Quintana Roo han identificado y reportado más de 25 construcciones irregulares en Áreas Naturales Protegidas (ANP) ubicadas en la Riviera Maya y Holbox. Estas obras, levantadas sin cumplir con la normatividad ambiental, están siendo investigadas y sancionadas en procedimientos que involucran a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y a la Fiscalía General del Estado. La mayoría de las Manifestaciones de Impacto Ambiental relacionadas con estos proyectos han sido rechazadas por carecer de los requisitos necesarios para garantizar la protección de estos ecosistemas vulnerables.
Para mitigar el impacto negativo de estos desarrollos no autorizados, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) realiza trabajos de restauración ecológica, incluyendo actividades como la reforestación, recuperación de dunas y pastos marinos. Además, mantiene coordinación con las autoridades locales para identificar y frenar permisos irregulares relacionados con la expansión inmobiliaria y obras paralelas en estas zonas de alto valor ambiental.
Un incidente que ha generado preocupación en la comunidad es el incendio forestal en Holbox, donde se quemaron unas 670 hectáreas dentro del Área de Protección de Flora y Fauna Yum Balam. Aunque la causa ha sido atribuida a fenómenos naturales, expertos sugieren que las presiones inmobiliarias sobre la isla podrían haber contribuido a la propagación del fuego. La destrucción de manglares y hábitats naturales en esta área afecta la protección costera y facilita la erosión, lo que representa un riesgo ecológico adicional.
Organizaciones ambientalistas señalan que el crecimiento inmobiliario en estos espacios protegidos continúa sucediendo con impunidad. La Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA) contempla sanciones económicas severas, clausuras y penas de prisión para quienes dañen ecosistemas como humedales, manglares o esteros. En Quintana Roo, los desarrollos en áreas de manglar pueden recibir multas millonarias, además de orden de clausura y obligatoriedad de restauración. La lucha contra las obras ilegales y la protección de estos espacios sigue siendo una prioridad para preservar la biodiversidad y los recursos naturales del estado.
