Ciudad de México. – El Caribe Mexicano cerró el año 2025 con cifras récord en ocupación hotelera, superando el 88% de ocupación general, la más alta registrada desde marzo de ese mismo año. Este desempeño turístico se vio impulsado por un incremento histórico en la conectividad aérea, con dos nuevos récords en arribos de vuelos durante el último mes del año, consolidando a la región como el destino preferido para la temporada vacacional de invierno.
Según el reporte de la Secretaría de Turismo de Quintana Roo, hasta el 2 de enero, la ocupación hotelera general se situó en 88.3%. Destinos como Isla Mujeres (95%), Cozumel (92%) y Puerto Morelos (89%) lideraron estas cifras, mientras que Cancún y la Riviera Maya mantuvieron una ocupación sólida del 87% y 88% respectivamente. Tulum registró un 83% y la Costa Maya un 72%.
Bernardo Cueto Riestra, secretario de Turismo estatal, calificó el cierre de año como excepcional, destacando el atractivo y la competitividad internacional del destino. Durante el periodo vacacional de invierno, el Caribe Mexicano recibió 537,305 turistas en una semana, reafirmando su posición como el principal destino turístico de México. En este mismo lapso, se contabilizaron más de cuatro mil vuelos hacia y desde Quintana Roo.
La conectividad aérea también fue protagonista, con un total de 4,681 operaciones aéreas registradas entre el 20 y el 26 de diciembre en los aeropuertos de Cancún, Cozumel, Tulum y Chetumal. El 27 de diciembre se estableció un nuevo récord diario con 771 operaciones, superando marcas previas de diciembre de 2024 y enero y marzo de 2025. Previamente, el 20 de diciembre, se habían alcanzado 766 operaciones en una sola jornada.
En cuanto a la procedencia de los visitantes, la afluencia turística se mantuvo diversificada, con Estados Unidos (37%), México (36%) y Canadá (10%) a la cabeza, seguidos por mercados europeos y sudamericanos. Cueto Riestra prevé un aumento en la afluencia turística para 2026, en parte debido a la Copa del Mundo, para la cual Quintana Roo será un punto de conectividad internacional clave. La fortaleza, resiliencia y bases sólidas del Caribe Mexicano auguran un inicio de año positivo para toda la cadena turística.
