Tulum, Quintana Roo. – A partir de 2026, los visitantes de zonas arqueológicas y museos bajo la custodia del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Quintana Roo experimentarán un incremento generalizado en las tarifas de acceso. Esta medida, oficializada tras la aprobación de la reforma a la Ley Federal de Derechos por la Cámara de Diputados en octubre pasado, establece un nuevo tabulador de precios con aumentos que, en algunos casos, duplican los costos vigentes hasta 2025.
La zona arqueológica de Tulum, uno de los sitios más visitados del estado, registrará la tarifa general más elevada, fijada en 210 pesos, mientras que los visitantes nacionales y residentes en México pagarán 105 pesos. Este ajuste representa un alza significativa respecto a los aproximadamente 100 pesos actuales, generando preocupación entre los prestadores de servicios turísticos por su potencial impacto en la afluencia turística.
El INAH ha clasificado los sitios en diferentes categorías. La Categoría I, que incluye los sitios más visitados como Tulum, Cobá, el Museo Maya de Cancún y la zona arqueológica de San Miguelito, San Gervasio, Kohunlich, Xelhá y Xcaret (zona arqueológica), tendrán un costo uniforme de 210 pesos para el público general y 105 pesos para nacionales.
Para sitios de menor afluencia, la Categoría II, conformada por Dzibanché-Kinichná y Chacchoben, tendrá una tarifa de 155 pesos para visitantes generales y 85 pesos para nacionales. La Categoría III, que abarca Oxtankah, El Meco, El Rey y Muyil, costará 145 pesos para el público general y 80 pesos para nacionales.
Adicionalmente, se implementará un cargo extra de 63 pesos por el uso de dispositivos electrónicos, medida que ha sido objeto de críticas. El INAH mantendrá descuentos del 50% para mexicanos y residentes en la Categoría I, y del 45% en las Categorías II y III, previa acreditación.
Este aumento tarifario ocurre en un contexto de disminución de visitantes en varios sitios arqueológicos de Quintana Roo, donde zonas como Tulum y Kohunlich ya han reportado caídas de hasta el 50% en 2025. El sector turístico teme que las nuevas tarifas agraven esta tendencia en 2026.
