El diputado insiste en su legalidad tras advertencias del PAN sobre reclamos legales y rechaza ser un “florero” del Congreso.
La reciente renovación de la Mesa Directiva en el Congreso de Querétaro ha generado tensión entre las fuerzas políticas locales. En este contexto, Ulises Gómez de la Rosa manifestó que las amenazas del Partido Acción Nacional (PAN) son solo esas, y que efectivamente representan resistencia a perder la titularidad en el órgano legislativo. Gómez aseguró estar abierto a atender cualquier requerimiento legal, aunque lamentó que las disputas tienen un tono político, y afirmó que no tiene temor a posibles represalias judiciales.
El diputado explicó que su actuación estuvo respaldada por la legalidad, tras señalar que una mayoría en el Congreso le pidió al presidente de la República realizar una sustitución que la ley autorizaba. Gómez reiteró que, en su calidad de vicepresidente de la pasada Mesa Directiva, actuó conforme a las facultades que le confiere la Ley Orgánica del Congreso. Cuestionó las declaraciones de algunos colegas que lo calificaron como un simple “florero” y defendió que su postura y acciones fueron legítimas y fundamentadas en la normativa vigente.
A pesar de las advertencias del PAN sobre presentar acciones judiciales por presunta usurpación de funciones, el legislador asegura no tener miedo ante las posibles sanciones. Considera que continuará defendiendo sus decisiones y las legalidades en juego, insistiendo en que su actuación fue correcta y que está dispuesto a acudir a las instancias que correspondan si así se le requiere.
Este episodio refleja la complejidad del escenario político en Querétaro, donde las disputas internas evidencian las tensiones entre las diferentes fuerzas que buscan definir el control del poder legislativo. La situación subraya también la importancia del cumplimiento del marco legal en la toma de decisiones en órganos públicos y la relevancia de la transparencia en los procesos políticos.
