La Universidad Autónoma de Querétaro enfrenta una reducción significativa en recursos federales para 2026 y buscará sensibilizar a legisladores sobre sus necesidades.
La Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) se prepara para consolidar gestiones dirigidas a legisladores nacionales con el fin de obtener un financiamiento más adecuado para sus operaciones. Actualmente, las proyecciones para el presupuesto federal del próximo año indican un incremento cercano a la mitad del incremento recibido en 2025, lo que pone en riesgo la estabilidad financiera de la institución. Para 2025, la universidad recibió aproximadamente 1.789 millones de pesos, aumentando un 3.68% respecto al año anterior, pero esta cantidad quedó por debajo de la inflación, afectando la capacidad de cumplir con sus obligaciones y expandir sus programas. Para 2026, el incremento previsto sería de aproximadamente 33 millones de pesos menos que en el año pasado, lo que representa una disminución del 50%. La rectora, Silvia Lorena Amaya Llano, destacó que, si no se logra un aumento que cubra la inflación, la institución enfrentará dificultades en áreas clave como becas y financiamiento de proyectos de investigación. Además, se ha realizado un plan de austeridad para optimizar los recursos, pero la reducción en los fondos federales puede limitar el crecimiento y la innovación académica. La universidad también mantiene negociaciones con las autoridades estatales, aunque aún no hay confirmación sobre un posible incremento en el apoyo financiero local para 2026. La búsqueda de diálogo con los legisladores responde a la necesidad de contrarrestar el impacto de las futuras restricciones presupuestarias y garantizar la sustentabilidad de la UAQ en el escenario nacional.
