La iniciativa pretende salvaguardar el espacio natural frente a las afectaciones del proyecto ferroviario, en busca de equilibrio entre desarrollo y conservación.
La protección del entorno natural en Querétaro avanza con una propuesta para definir la zona del Parque Alcanfores como un Área Protegida, con el fin de mitigar posibles daños derivados de las obras del Tren México-Querétaro. Esta iniciativa responde a las inquietudes de organizaciones ambientalistas, que han solicitado mayor claridad sobre cómo el proyecto de infraestructura impactará el ecosistema y la movilidad en el lugar.
Implementar una reserva formal busca conservar la biodiversidad y reducir la intervención en una de las áreas más sensibles del municipio. Es importante destacar que el gobierno del estado trabaja en coordinación con las autoridades federales, responsables de comunicar los detalles ambientales y de movilidad del proyecto, cuya única estación prevista en la zona sería una parada rápida, minimizando así la alteración del espacio natural.
El proyecto del tren busca mejorar la conectividad en la región, facilitando el desplazamiento y promoviendo el crecimiento económico. No obstante, su implementación requiere un balance cuidadoso entre desarrollo y protección ambiental, para garantizar que los beneficios no comprometan los recursos naturales existentes. La propuesta de protección refuerza la voluntad institucional de priorizar la sustentabilidad en las futuras obras de infraestructura.
