El proyecto, con una inversión de 7 mil millones de pesos, es considerado la pieza clave en la transformación urbana de la ciudad, impulsando desarrollo y movilidad.
El Paseo 5 de Febrero representa uno de los proyectos de infraestructura más relevantes en la historia reciente de Querétaro. Con una inversión total que supera los 7 mil millones de pesos, la obra abarca diversas mejoras en movilidad y espacios públicos que han transformado significativamente la urbanización de la zona. La planificación incluyó obras complementarias, asesoría técnica y estudios periciales, con el objetivo de garantizar su calidad y durabilidad.
Este proyecto ha sido reconocido por las autoridades como un avance crucial en el desarrollo urbano, cumpliendo en casi la totalidad de sus parámetros de calidad. Aunque ha sido objeto de críticas en aspectos estéticos y algunos cuestionamientos por su funcionamiento en ciertos sistemas de drenaje, especialistas aseguran que el sistema de control ha respondido eficazmente ante eventos de lluvias intensas, evitando posibles tragedias. Además, las reparaciones y ajustes efectuados no implicaron gastos adicionales al erario, ya que fueron asumidos por las empresas responsables de su ejecución.
Es importante contextualizar que, en el marco del crecimiento de Querétaro, la inversión en infraestructura urbana busca atender la demanda creciente de movilidad y servicios en sus 18 municipios, impulsando no solo el desarrollo vial sino también la mejora en la calidad de vida de sus habitantes. La obra en Paseo 5 de Febrero, en ese sentido, se proyecta como un referente para futuras intervenciones en la región.
