La comisión sanitaria ha revisado instalaciones en todo el Estado, detectando irregularidades y reforzando las condiciones sanitarias en centros de atención y disposición de restos.
Durante el presente año, la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coespris) ha llevado a cabo un total de 600 inspecciones en clínicas, crematorios y funerarias en todo el Estado. La finalidad de estas revisiones es garantizar que las instalaciones cumplan con los estándares sanitarios requeridos y ofrecer mayor protección a la población en términos de salud pública. La autoridad sanitaria ha señalado que, aunque algunas revisiones ya culminaron, aún restan inspecciones en zonas alejadas, que se han programado para completarse en los próximos días.
Los trabajos de supervisión han permitido detectar diversas irregularidades relacionadas con la infraestructura y el cumplimiento de requisitos documentales, lo que ha llevado a la suspensión temporal de algunos establecimientos. La mayoría de las suspensiones obedecen a la ausencia de documentación completa o deficiencias físicas en los recintos, y no a delitos de otra índole. La comisión aclaró que, en caso de detectar conductas que puedan constituir un delito penal, remitirán los hallazgos a las autoridades correspondientes.
Estas acciones forman parte de un proceso constante para asegurar condiciones óptimas en la gestión de restos y atención médica, además de reforzar la protección sanitaria en todo el territorio, particularmente en áreas remotas donde la supervisión es más compleja. La coordinación con otras instancias continúa para atender cualquier situación que requiera intervención legal adicional.
