En Puebla, se están llevando a cabo hasta 500 asambleas comunitarias cada semana. Estas reuniones permiten a los ciudadanos decidir en qué proyectos se destinarán los recursos públicos del programa Obra Comunitaria, fortaleciendo así la participación local en el desarrollo de sus comunidades.
Laura Artemisa García Chávez, secretaria de Bienestar, destacó que el objetivo de estas asambleas es identificar las necesidades más urgentes de cada comunidad. El programa se centra en dirigir las inversiones hacia las áreas con mayores índices de pobreza y marginación, asegurando que los recursos se utilicen de manera eficaz.
La secretaria mencionó que, junto al gobernador Alejandro Armenta, están revisando diversas microrregiones del estado. Esto permite verificar que las obras propuestas tengan un impacto positivo y respondan adecuadamente a las prioridades expresadas por la población local.
El gobierno estatal aspira a que cada peso invertido en estas iniciativas se traduzca en mejoras concretas para el bienestar y la prosperidad compartida de la comunidad. La estrategia busca que todos los ciudadanos sientan que son parte activa en la definición y ejecución de las obras públicas más necesarias.
Como siguiente paso, se espera que estos espacios de diálogo sigan fortaleciendo la relación entre el gobierno y las comunidades, promoviendo un desarrollo integral que beneficie a los pobladores de Puebla.
Con información de elpopular.mx

