Una muestra artística en Puebla combina literatura, arte visual y música para explorar fuerzas simbólicas y potenciar el diálogo cultural.
Una noche en Puebla se convertirá en una experiencia sensorial, donde arte, sonido y palabra se entrelazan en un evento que desafía la percepción emocional. Este próximo viernes 16 de enero, en el espacio Territorio en el Centro Histórico, se presentará la exposición colectiva “Inercia, temblor e incendio”. La jornada, que fusiona disciplinas creativas, invita a explorar las fuerzas internas que mueven tanto lo personal como lo social.
En el corazón del evento, la artista y escritora Fusha Fusheresca mostrará tres libros de narrativa autobiográfica poética: “Cerca del incendio”, “Todavía tiembla” y “La inercia de las cosas”. Sus obras reflejan el cuerpo, la memoria y las transformaciones emocionales en un movimiento constante, buscando revelar las fuerzas invisibles que nos atraviesan. Junto a la literatura, una exposición colectiva de artistas como Ana Tinto, Ada Cadabra y Pepe Valderrama dialoga con estos conceptos, creando un espacio donde elementos simbólicos como inercia, temblor y fuego representan fenómenos que atraviesan lo íntimo y lo colectivo. Cada obra refleja experiencias que desafían la estabilidad emocional, promoviendo una reflexión profunda. Un componente destacado será una lectura performática acompañada de paisaje sonoro, llevada a cabo por Rob Gutiérrez, Joselo, Rguss y Fusha Fusheresca misma. La expansión de la palabra hacia sonidos inmersivos busca envolver a los asistentes en una experiencia que trasciende la lectura convencional, fomentando una conexión emocional más intensa. El ciclo culminará con una presentación musical a cargo del Colectivo Récords, que reforzará el espíritu de interdisciplinaridad del evento. Así, la noche se convierte en un espacio de encuentro y comunidad artística, promoviendo la autogestión y el diálogo cultural. Este tipo de eventos en Puebla, gestionados por espacios como Territorio, consolidan el papel de los artistas independientes en la revitalización del panorama cultural local. La iniciativa apuesta por provocar fricción y movimiento en la escena, reafirmando que el arte no solo busca estabilidad, sino también experimentar con conceptos como el fuego controlado. En un contexto donde las expresiones creativas emergen como herramientas de reflexión social y emocional, esta muestra se posiciona como una oportunidad para comprender cómo las fuerzas simbólicas impactan en nuestra percepción. La noche promete ser una sacudida emocional que invita a dejarse mover, pensar y sentir bajo nuevas perspectivas.
