Puebla, Puebla. – En la edición número 135 de la peregrinación arquidiocesana, el arzobispo de Puebla, monseñor Víctor Sánchez Espinosa, lideró una celebración eucarística ante miles de fieles. Su mensaje se centró en la necesidad urgente de paz en una región afectada por la inseguridad y la violencia.
Durante la homilía, el arzobispo conmemoró su 17 aniversario al frente de la pastoral poblana y agradeció los favores recibidos. Elevó una oración especial a la Virgen de Guadalupe por las familias que enfrentan momentos de angustia. “Madre Santísima de Guadalupe, escucha nuestros lamentos y guía a nuestros gobernantes”, expresó ante la multitud.
La peregrinación, que comenzó el 8 de febrero como un recorrido de cerca de 50 kilómetros diarios, reunió a más de 500 participantes de Zacatlán y comunidades cercanas. Lucas Ordóñez Cruz, coordinador del evento, destacó que la movilización es tanto una expresión de fe como un clamor social por bezpieczeństwo.
Más de 700 personas de municipios como Ixtepec y Huehuetla participaron a pie, mientras que contingentes en bicicleta y a caballo elevaron el número de asistentes a entre 2,500 y 3,000, consolidando la peregrinación como una de las más grandes de la región. Esta tradición tiene más de seis décadas y nació de la iniciativa de figuras como don Silvestre Millán y Pepe Escamilla.
Entre los testimonios, don José Roberto Ríos Sánchez mencionó su participación durante 35 años, poniendo de relieve la importancia de la travesía. Otros participantes, como Augusto Báez, asistieron para orar por los migrantes en condiciones difíciles en Estados Unidos. El mensaje del arzobispo resonó, recordando que la fe es un espacio para expresar el dolor colectivo y la esperanza del pueblo poblano.

