La bancada del PRI sostuvo que su ausencia en la ceremonia del 1 de septiembre busca evidenciar su desacuerdo con los cambios en el Poder Judicial impulsados por Morena y el gobierno federal.
El Partido Revolucionario Institucional (PRI) anunció que no participará en la ceremonia de toma de protesta de los nuevos integrantes del Poder Judicial programada para el 1 de septiembre en el Senado. La decisión busca expresar su rechazo a los cambios recientes en la conformación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y otros tribunales, que consideran una adecuada de la independencia judicial en el país. La bancada priista argumenta que estas acciones representan un intento de consolidar un poder judicial controlado por el ejecutivo, debilitando su autonomía. Como contexto, el actual proceso de reforma judicial promovido por el gobierno federal ha sido recibido con críticas por distintas fuerzas políticas que ven en ella un intento de manipulación de instituciones fundamentales para la democracia. La postura del PRI refleja la preocupación por la posible influencia política en juzgados y tribunales que deben mantener independencia e imparcialidad.
