La cancelación de visas genera temor entre políticos por posibles detenciones y afecta las relaciones interparlamentarias.
Más de 50 políticos mexicanos, incluyendo gobernadores y senadores, enfrentan la pérdida de visas hacia Estados Unidos. La decisión responde a sospechas de conductas indebidas y vínculos con el crimen organizado. Muchos temen ser detenidos al intentar cruzar la frontera, lo que afecta la dinámica legislativa bilateral.
Este temor ha llevado a la cancelación de reuniones interparlamentarias programadas y a la retirada de delegaciones, dejando vacíos en la representación. Además, el amparo judicial otorgado a ciertos miembros de la 4T resalta la fragilidad de la seguridad para algunos funcionarios, mientras la desconfianza en el mecanismo judicial persiste entre ellos.

