Expertos señalan que fortalecer salario, capacitación y equipamiento de las policías puede marcar la diferencia en la lucha contra la impunidad y la violencia en México.
La lucha contra la violencia y la impunidad en México requiere una profunda revaloración de las instituciones policiales a nivel local. Datos recientes muestran que la mayoría de las policías estatales enfrentan condiciones laborales precarias, con más del 60% percibiendo salarios por debajo de los estándares recomendados por los organismos nacionales de seguridad. La insuficiencia salarial genera alta rotación de personal y dificulta el desarrollo de una carrera profesional sólida en las corporaciones.
Esta situación impacta directamente en la capacidad operativa de las policías locales, quienes son las principales encargadas de responder a incidentes delictivos y de colaborar con las instituciones judiciales. Una mayor inversión en capacitación especializada y en el equipamiento adecuado permitiría a estos cuerpos policiales afrontar con mayor eficacia los retos del territorio, incluyendo enfrentamientos frecuentes con civiles armados.
Históricamente, la narrativa oficial ha privilegiado la presencia de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad, dejando en segundo plano el papel fundamental que juegan las policías locales. Sin embargo, en 2024 estas corporaciones participaron en casi el 73% de los enfrentamientos y operaciones contra la criminalidad armada, lo cual evidencia su presencia como primera línea de defensa frente a grupos criminales. El fortalecimiento de sus capacidades y recursos es indispensable para reducir la impunidad y lograr una pacificación sostenida en las comunidades.
El contexto actual demanda que los gobiernos reorienten su presupuesto y políticas hacia una profesionalización real de las policías municipales y estatales. Sin ella, ninguna estrategia de seguridad podrá tener un impacto duradero. La prioridad debe ser dignificar las condiciones laborales, mejorar la coordinación con fiscalías y procuradurías, y asegurar que las corporaciones puedan cumplir con efectividad su misión constitucional.
