El Congresista
Política

Política pop en América Latina: una nueva forma de gobernar

La influencia del entretenimiento y las redes sociales en la política latinoamericana

Por Redacción4 min de lectura
Compartir
Compartir esta nota

La influencia del entretenimiento y las redes sociales en la política latinoamericana En los últimos años, en América Latina ha emergido una forma novedosa de construir el gobierno, caracterizada por una política performativa y vanguardista; que está estrechamente vinculada al mundo del entretenimiento y que resulta accesible para la mayoría de los ciudadanos, especialmente en las plataformas digitales. Este fenómeno se conoce como política pop y una de sus características principales es que los líderes políticos emplean los medios de comunicación para crear un espectáculo político; esto implica la mediatización de la política mediante imágenes, símbolos y narrativas como el storytelling, el politainment y el populismo digital. Durante mucho tiempo, el rol de los representantes políticos, ya sean legisladores o gobernantes, consistía en informar y dar a conocer sus acciones y obras en beneficio de la ciudadanía. Sin embargo, con el avance de Internet y las redes sociales, estos actores políticos se han transformado en figuras públicas que buscan influir en los ciudadanos y mantener una campaña constante a través de la interacción en plataformas digitales. De esta manera, el concepto desarrollado por el profesor italiano Gianpietro Mazzoleni y Sfardini describe cómo los políticos utilizan los medios de comunicación para influir, captar seguidores y ganar apoyo, fuera de los esquemas ideológicos tradicionales. La estrategia ahora se centra en convencer a la población mediante la banalización de la política, promoviendo temas triviales, distracción y entretenimiento para los ciudadanos. La percepción crítica hacia los partidos políticos se ha reducido, ya que estos institutos ahora atraen simpatizantes mediante videos, entrevistas que se vuelven virales por sus declaraciones y la promoción de concursos dirigidos a los ciudadanos; en este proceso, la política pierde profundidad crítica. En términos simples, vivimos en una época en la que los gobernantes adoptan la polít

¿Te gustó esta nota?
Compartir esta nota