Ciudad de México. – El editor de Opinión de La Jornada, Luis Hernández, expresó su profunda indignación ante la reciente operación militar de Estados Unidos en Venezuela, calificándola como un “secuestro” del presidente Nicolás Maduro. En una entrevista para Cosa Pública 2.0 de Radio Universidad de Guadalajara, Hernández lamentó lo que consideró un “regreso del vaquero del oeste” a la política exterior estadounidense en América Latina.
El periodista señaló que, si bien Washington pudo haber ejecutado una acción “quirúrgica” para capturar a Maduro, fracasó en su intento de establecer una presencia militar sostenida o imponer un gobierno títere. Según Hernández, incluso Donald Trump habría subestimado a la oposición venezolana, sugiriendo una estrategia de “madurismo sin Maduro”.
A pesar del golpe político y simbólico, Hernández destacó que el chavismo ha logrado mantener la cadena de mando, el funcionamiento del Estado y restablecer servicios básicos, como el eléctrico, tras los ataques. Observó la ausencia de manifestaciones de júbilo en Venezuela y mencionó la detención de un alto funcionario de contrainteligencia militar como indicio de investigaciones internas.
La conversación también abordó la situación de los llamados “presos políticos”, con reportes sobre excarcelaciones. Jorge Rodríguez, jefe del parlamento venezolano, y Alfredo Romero, de la ONG Foro Penal, comentaron sobre procesos de liberación en curso, aunque las cifras exactas no fueron precisadas.
En el ámbito económico, Hernández calificó la política de sanciones contra Venezuela como un “fracaso”, apuntando a un crecimiento económico del país y la falta de un cambio de régimen. Respecto al petróleo, advirtió sobre la cautela necesaria ante las declaraciones de Trump, mencionando esquemas de comercialización ya existentes que no garantizan un flujo automático de divisas.
Finalmente, el periodista alertó sobre un posible retorno a la “fuerza pura y dura” en la política exterior de EE.UU., extendiendo la advertencia a Cuba, Colombia y México. Si bien reconoció el rechazo mexicano a la intervención en Venezuela, subrayó el riesgo latente de una escalada. Cerró la entrevista con una frase atribuida a Pancho Villa: “Ánimo, cabrones, que más adelante está más feo”.
