Ciudad de México. – El gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum ha incrementado significativamente el suministro de petróleo a Cuba, generando preocupación entre proveedores mexicanos que enfrentan retrasos en los pagos de sus deudas con Petróleos Mexicanos (Pemex). A pesar de las afirmaciones oficiales que sugieren un flujo de hidrocarburo similar al de administraciones anteriores, datos internacionales revelan que en poco más de un año se han enviado a la isla 17.04 millones de barriles, una cantidad considerablemente mayor que en sexenios pasados.
Esta situación ha comenzado a inquietar a importantes empresas, las cuales no ven claridad en los esquemas de pago y sufren las consecuencias de los adeudos millonarios. Los retrasos en los pagos no solo implican pérdidas económicas, sino también la afectación de empleos, el cierre de negocios y la paralización económica en regiones petroleras, impactando también a las comunidades locales.
Mientras el gobierno federal justifica los envíos a Cuba como actos de solidaridad, surge la interrogante sobre la capacidad de pago de la administración cubana y la falta de atención a las urgencias en el sureste mexicano. Proveedores y habitantes de Ciudad del Carmen y Campeche, que han visto cerrar sus negocios y despedir empleados, claman por una solidaridad que priorice sus necesidades.
En otros ámbitos, la tensión se hizo palpable en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) durante la sesión de ayer. Las ministras Lenia Batres y Yasmín Esquivel mostraron diferencias marcadas. Batres aprovechó la discusión de un tema relacionado con la UNAM para lanzar indirectas a Esquivel, aludiendo al presunto plagio de su tesis de licenciatura. Aunque la estrategia de Batres no logró su objetivo de excluir a Esquivel de expedientes vinculados a la UNAM, evidenció la profunda brecha entre ambas, alejando el debate jurídico de temas de fondo.
