El dirigente logró una elección de tercios en la región, asegurando tres bancas en la Legislatura y fortaleciendo su espacio político independiente. En un resultado que refleja un cambio en el escenario político de la provincia de Buenos Aires, Manuel Passaglia conquistó una sólida presencia en la Legislatura con la obtención de tres bancas, consolidando así su influencia en el norte del territorio. La victoria se enmarca en una estrategia que evitó la polarización tradicional entre el peronismo y los sectores libertarios, logrando un tercio de los votos en esa región clave. En la Segunda Sección, el oficialismo peronista alcanzó un 35%, mientras que La Libertad Avanza se quedó con un 29% y la agrupación Hechos obtuvo un 24%. La intención de Passaglia fue instalar un nuevo armado de fuerzas que diera mayor autonomía a su espacio, alejándose de alianzas tradicionales. El resultado en San Nicolás fue especialmente destacado, donde los Passaglia superaron el 50% y distanciaron a su principal competidor por más de 30 puntos. En distritos como Pergamino y Rojas, los números también reflejaron una competencia reconfigurada, con porcentajes cercanos al 30% para los principales rivales. La preferencia por este frente no tradicional en el ámbito provincial se atribuye a su gestión local y a una estrategia de diferenciación respecto a los partidos tradicionales y libertarios. Con estas victorias, Passaglia aseguró su ingreso a la Cámara Baja junto a Paula Bustos e Ignacio Matucci, formando una bancada propia, con posibilidades de sumar otros radicales fragmentados. En declaraciones recientes, el político destacó la importancia de ofrecer alternativas reales de gestión y criticó alianzas con sectores que, en su opinión, no representan el interés genuino de la ciudadanía. La resolución del enfrentamiento entre su espacio y el PRO marca un capítulo significativo en la dinámica política local, marcando una tendencia hacia la diversificación de las fuerzas en la provincia.
