Con un solo voto de diferencia, legisladores negocian rechazar la candidatura de la libertaria vinculada a Fred Machado y su pasado judicial en EE. UU. Las fuerzas opositoras en el Senado se encuentran en una crucial etapa para definir la incorporación de Lorena Villaverde, una candidata libertaria con fuerte vínculo político y judicial, en la próxima legislatura. La bancada peronista presentó una impugnación formal ante la comisión de Asuntos Constitucionales, que analizará el asunto en los próximos días. La mayoría del interbloque que agrupa a las fuerzas de José Mayans, Juliana di Tullio y Fernando Salino se encuentra a un solo voto de impedir la asunción de Villaverde, tras las resistencias internas y la evidencia de sus conexiones polémicas con el empresario Fred Machado, vinculado a actividades ilegales. El rechazo aumenta debido a la fuerte oposición que enfrenta por su relación con Claudio Ciccarelli, primo y testaferro de Machado, además de una causa judicial en Estados Unidos por narcotráfico, que aún genera controversia y afecta su credibilidad dentro del bloque libertario. La legisladora enfrenta también la falta de apoyo de varios miembros del radicalismo en el Senado, como Juan Carlos Romero y Luis Juez, quienes coinciden en que Villaverde no está en condiciones de representar a la Cámara alta. En caso de que la oposición logre sumar el apoyo de al menos nueve legisladores en total, lograría frenar la incorporación. Dentro del escenario, la senadora de Río Negro, Alejandra Vigo, cuya bancada integra el bloque de Camau Espínola, también se encuentra en una posición de influir en el resultado final. La disputa refleja las tensiones internas a partir del escándalo y las cuestiones judiciales que rodean a la candidata, poniendo en juego su posible ingreso al Senado y evidenciando la dinámica de poder en un escenario polarizado. La decisión final sobre la aceptación de Villaverde será determinante para la composición futura del Senado, en un contexto donde
