Juchitán, Oaxaca. – Fuertes vientos y un aumento de la inseguridad impactan la producción de mango en cinco municipios del Istmo de Tehuantepec. Esta situación ha retrasado la cosecha, afectando tanto a la calidad como al precio del fruto.
Los fuertes vientos, provocados por los frentes fríos que han azotado la región, han derribado flores y mangos tiernos, lo que ha resultado en un corte tardío de la fruta. Audifaz Toledo, campesino local, mencionó que los precios de exportación se han desplomado, con caídas de hasta el 50% en comparación con el año pasado.
Desde el inicio de 2022, los productores han enfrentado las consecuencias del cambio climático. Este año, el fenómeno ha cambiado de lluvias atípicas a vientos intensos, lo que ha afectado gravemente la producción. El frío y los vientos han llevado a una escasez de cortadores en los huertos, impactando también a los transportistas y vendedoras de alimentos.
Además de los problemas climáticos, la inseguridad se ha convertido en una preocupación adicional para más de cinco mil productores que exportan mango a Estados Unidos y Europa. Recientemente, una balacera en San Pedro Tapanatepec provocó que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos ordenara la suspensión temporal del proceso de certificación, afectando la exportación.
El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, visitó Zanatepec el 22 de enero para ofrecer apoyo a los productores preocupados por la crisis. En cada centro de acopio se encuentran inspectores de la USDA supervisando el proceso desde el corte hasta el empaque, enfatizando la importancia de mantener estándares de calidad para la exportación.

