Chivela, Oaxaca. – Katherin Naomi, una de las sobrevivientes del trágico descarrilamiento del tren Interoceánico en el Istmo de Tehuantepec, relató la negligencia médica que sufrió tras el accidente, donde perdieron la vida 13 personas. La joven, que abordaba por primera vez un tren, relató los momentos de terror vividos antes de que el vagón AU se saliera de la vía y cayera a un barranco de 8 metros en el tramo de Ixtepec a Chivela.
Tras el accidente, Katherin sufrió un esguince cervical, de rodilla y policontusiones. Al llegar al hospital Macedonio Benítez Fuentes de Juchitán, Oaxaca, después de horas de espera, su atención médica fue limitada a una inyección desinflamatoria, una radiografía y una receta con ketorolaco y paracetamol. Fue dada de alta en menos de una hora, sin mayores explicaciones, y no aparecía inicialmente en la lista de lesionados, lo que generó angustia en su familia hasta que lograron localizarla.
El dolor persistente llevó a su familia a buscar atención médica particular, confirmando la gravedad de sus lesiones. La joven denunció públicamente la atención recibida, lo que provocó una visita del personal del hospital para ofrecer disculpas y argumentar que la sobrecarga de pacientes y la falta de personal médico durante el fin de semana pudieron haber influido en la mala atención. Se mencionó la posibilidad de que una interna la hubiera atendido, extendiéndole una receta mal fechada y sin firma.
Tras la viralización de su denuncia, servidores de la nación también acudieron a su domicilio para monitorear su estado, siguiendo indicaciones de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Katherin, estudiante de psicología, se recupera en casa, enfrentando estrés postraumático, dificultades para dormir y episodios de llanto, por lo que se le ofrecerá el apoyo psicológico necesario.
