Salina Cruz, Oaxaca. – La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, visitó este lunes a los lesionados y familiares de las víctimas del descarrilamiento de un tren del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, ocurrido en Oaxaca. Durante su visita, anunció la entrega de apoyos económicos y funerarios para las familias afectadas por el trágico accidente.
En declaraciones a medios fuera del hospital IMSS Salina Cruz, la mandataria detalló que se otorgará un apoyo inicial de 30,000 pesos a cada familia para cubrir gastos inmediatos. “Se va a dar un primer apoyo a todas las familias para que no tengan que estar haciendo gastos”, señaló, asegurando que también se proporcionará asistencia funeraria y todo lo necesario.
La Presidenta Sheinbaum Pardo agregó que una vez que la Fiscalía determine las causas del accidente, se brindará un apoyo adicional a los afectados. “Y vamos a estar en contacto con ellos en el momento en que la Fiscalía pueda determinar lo más pronto posible la causa, se les va a dar un apoyo adicional a todos”, afirmó.
Previamente, la mandataria recorrió los hospitales IMSS Bienestar de Salina Cruz y el Issste Tehuantepec, donde se encuentran la mayoría de los heridos. Informó que otras personas han sido trasladadas a diferentes nosocomios en Oaxaca y que, de ser necesario, se contemplarían traslados a la Ciudad de México.
Respecto a las quejas de familiares sobre la insuficiencia hospitalaria y de medicamentos, Claudia Sheinbaum aseguró que “se les va a atender a todos”. La Fiscalía General de la República continúa con las diligencias para esclarecer las causas del accidente.
La Secretaría de Marina confirmó la recuperación de los 13 cuerpos de las personas fallecidas y precisó que 36 personas continúan hospitalizadas recibiendo atención médica especializada.
El descarrilamiento tuvo lugar el domingo en la Línea Z del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, un proyecto clave del gobierno federal para conectar los océanos Pacífico y Atlántico. La línea, inaugurada en 2023, atraviesa Oaxaca y Veracruz, buscando ser una alternativa logística al Canal de Panamá y un motor de desarrollo para el sur-sureste del país.
El incidente ocurrió cerca de la comunidad zapoteca Nizanda, en la ruta Salina Cruz–Coatzacoalcos, una zona que ha enfrentado desafíos en infraestructura, seguridad y oposición comunitaria a pesar de su potencial estratégico.
