OAXACA, OAXACA. – A seis meses de la desaparición de Erick Jair Pérez Limón en San Agustín de las Juntas, Oaxaca, la búsqueda del joven no ha arrojado resultados concretos, mientras que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha intensificado la presión sobre el gobierno mexicano para agilizar su localización y garantizar la protección de su familia ante amenazas y hostigamiento.
La acción urgente 2134/2025 del Comité de Desaparición Forzada de la ONU, recientemente aceptada por el gobierno federal, exige medidas inmediatas para una búsqueda integral, la investigación de los responsables y la protección de Julián Pérez, padre de Erick, quien ha recibido amenazas por su labor en el caso. Activistas señalan que, tras la desaparición, las autoridades estatales tardaron tres meses en vincular la investigación con una agresión previa sufrida por Erick en abril, cuando fue abandonado en un basurero por particulares y policías locales. Joaquín Galván, activista que acompaña el caso, criticó la investigación incompleta que ignoraba antecedentes fundamentales para la seguridad del joven y exigió la remoción de funcionarios del ministerio público, agentes de investigación y de la vicefiscal Ilse Rivera, a quienes acusa de revictimizar y criminalizar a la familia.
A pesar de la detención de tres personas presuntamente involucradas en la agresión de abril —identificadas como E. A. M. L., alias “El Talibán”; Carlos M., conocido como “El Mezcalero”; y U. F. C. R., alias “El Chupón”—, el principal sospechoso de la desaparición, Gaspar N., permanece prófugo. Otro implicado, nieto del presidente municipal Daniel Hipólito Aquino Torres, se amparó y continúa en libertad, lo que ha generado críticas sobre presuntas protecciones familiares y obstrucción de la justicia.
La ONU solicita la ampliación de la investigación a todos los antecedentes de agresión contra Erick, la participación de autoridades federales, incluida la Secretaría de Seguridad Pública, y la creación de mesas de seguimiento para garantizar la seguridad del padre y otros familiares. Galván enfatizó la urgencia de la situación: “Cada día que pasa reduce las posibilidades de encontrarlo con vida. Necesitamos acción inmediata y resultados concretos”, reflejando la desesperación de la familia ante la inacción de las autoridades locales.
Según los reportes, Erick fue interceptado la noche del 23 de junio mientras conducía su taxi y obligado a subir a uno de dos vehículos en San Agustín de las Juntas. A seis meses de su desaparición, no hay rastro del joven, y la impunidad y negligencia de las autoridades estatales han prolongado la incertidumbre y el sufrimiento de sus seres queridos.
