El Congresista
Nuevo León

Un Tesoro Silencioso en el Hotel del Centro de Monterrey

El Hotel del Centro de Monterrey alberga una colección de objetos antiguos que narran historias del pasado y preservan la memoria colectiva.

Por Redacción1 min de lectura
Este hotel resguarda objetos antiguos que cuentan historias del pasado.
Este hotel resguarda objetos antiguos que cuentan historias del pasado.
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Monterrey, Nuevo León. – Entre la ajetreada calle Zaragoza y el Palacio de Gobierno se encuentra el Hotel del Centro, un lugar que trasciende su función de hospedaje. Este hotel guarda una colección de objetos que evocan épocas pasadas, un verdadero tesoro para quienes se detienen a observar.

El hotel, aunque no es un museo, despliega una galería de recuerdos. Desde máquinas de coser y de escribir hasta radios y pianos, estos artículos retratan la vida de generaciones pasadas. Muchos de estos artículos datan de principios del siglo XX y se encuentran dispuestos en un espacio donde la historia cobra vida.

Entre los objetos destaca un piano antiguo que sostiene un retrato de una mujer de mirada firme, similar a la famosa actriz María Félix. Este detalle ha suscitado la curiosidad de muchos visitantes, quienes preguntan si se trata de “La Doña”. El encargado del hotel, que prefiere no ser entrevistado, ha comentado que la procedencia del retrato es un enigma.

El propietario del hotel, un entusiasta coleccionista, decidió exhibir estos objetos para que los transeúntes los admiren. Con el tiempo, las personas aportaron sus propias piezas antiguas, creando un espacio donde la memoria personal se une a la colectiva. Así, esos objetos encuentran un propósito, lejos del olvido, y son apreciados por quienes pasan.

A pesar de su valiosa colección, el Hotel del Centro no cuenta con un cartel que llame la atención. Su discreción permite que solo unos pocos se asomen a descubrir lo que resguarda. En una era donde lo antiguo es rápidamente sustituido por lo nuevo, este lugar ofrece una pausa, un momento para reconectar con el pasado y mostrar a las nuevas generaciones las historias que contienen los objetos cotidianos de antaño.

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