Un incidente con un pasajero disruptivo provocó el cierre temporal de la terminal y activó un operativo de seguridad, sin que se reportaran daños ni heridos.
La Terminal A del Aeropuerto Internacional de Monterrey tuvo que cerrar temporalmente tras una amenaza de bomba durante un vuelo de la aerolínea Volaris. El incidente ocurrió la noche del martes, cuando un pasajero en el vuelo 3382, procedente de Tijuana y con destino a Veracruz, inició una discusión intensa con la tripulación y otros pasajeros, amenazando en varias ocasiones con activar un artefacto explosivo. Debido a la gravedad de la situación, la aeronave fue desviada hacia Monterrey, donde se activó un estricto protocolo de seguridad en coordinación con la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y el Cuerpo de Rescate Aeroportuario.
Tras una búsqueda exhaustiva y el registro de la pasajera y sus pertenencias, se concluyó que no se trataba de una amenaza real, ya que no se hallaron armas ni explosivos. La aerolínea Volaris comunicó que, tras controlar la situación, el vuelo continuó su viaje sin mayores contratiempos, y las autoridades confirmaron que no hubo lesiones ni daños. El aeropuerto informó que las operaciones se reanudaron con normalidad, garantizando la seguridad de todos los usuarios. Este tipo de incidentes subraya la importancia de los estrictos protocolos aeroportuarios para mantener la seguridad en vuelos y terminales en todo momento.
