Autoridades controlan niveles del embalse tras lluvias intensas, garantizando seguridad en comunidades aguas abajo.
En medio de fuertes precipitaciones que elevaron los niveles de almacenamiento, la presa La Boca en Santiago, Nuevo León, realizó una segunda apertura controlada en pocos días. La operación se llevó a cabo para evitar sobrecargas en la infraestructura, que alcanzó un volumen equivalente a más del 107% de su capacidad total. La descarga de agua se efectuó de manera programada y segura, con un caudal controlado que no puso en riesgo a las comunidades situadas en la zona baja.
Este procedimiento refleja la importancia de las acciones preventivas en escenarios donde las lluvias abundantes incrementan la carga en las presas. La Boca, considerada un puntal para el abastecimiento de agua en la zona metropolitana de Monterrey, se encuentra en un momento crucial, ya que la gestión eficiente del agua es fundamental para evitar inundaciones y mantener el equilibrio del sistema hídrico regional. La coordinación entre autoridades y técnicos garantiza que estas acciones se realicen bajo un estricto control, minimizando cualquier impacto en el entorno.
El sobrepaso del 100% en los niveles del embalse ocurre en temporadas de lluvias copiosas, donde las maniobras como los desfogues son esenciales para conservar la integridad de la infraestructura y proteger a la población. Se mantiene la recomendación de consultar canales oficiales y seguir indicaciones de Protección Civil para mantenerse informados y actuar con precaución en estas condiciones.
