El gobernador de Nuevo León condena las emisiones fuera de norma y prioriza la salud sobre la economía en su lucha contra la contaminación.
El gobernador de Nuevo León, Samuel García, expresó su firme postura contra las fuentes de contaminación en el estado, señalando que buscará cerrar cinco pedreras adicionales si éstas no cumplen con las regulaciones ambientales establecidas. Durante un recorrido por la zona de García, el mandatario observó que varias empresas operaban sin control de emisiones, lo que agravaba la problemática de la calidad del aire en la región, especialmente en condiciones de inversión térmica que concentran contaminantes cerca del suelo. La autoridad ha ordenado a las autoridades ambientales que implementen acciones contundentes para detener estas actividades que representan un riesgo para la salud pública y el medio ambiente.
En un contexto más amplio, la lucha contra la contaminación en Nuevo León ha escalado en los últimos meses, con acciones dirigidas a regular actividades extractivas y reducir las emisiones nocivas. Esta estrategia forma parte de un esfuerzo mayor por garantizar un entorno más saludable para la población, priorizando la protección de la salud por encima de consideraciones económicas. La tendencia refleja el compromiso del gobierno con políticas ambientales más estrictas y transparentes que buscan transformar el panorama ecológico de la región, especialmente ante el aumento de problemas respiratorios en la población local.
El anuncio se suma a las recientes acciones del gobierno, que ya ordenó el cierre de varias pedreras relacionadas con la explotación en áreas protegidas, reforzando su postura de controlar las actividades extractivas que afectan el ecosistema y la calidad del aire. La actitud del mandatario evidencia un cambio de rumbo hacia una mayor regulación de empresas que operan en condiciones no sostenibles, en línea con los compromisos nacionales e internacionales por un desarrollo más responsable y consciente del impacto ambiental.
