Un operativo coordinado de protección civil logró salvar a tres jóvenes después de que una creciente inesperada los dejara rodeados por el río en Cadereyta, demostrando la preparación y valentía de los rescatistas.
En una operación de respuesta rápida, un grupo de cuerpos de emergencia logró salvar a tres menores que quedaron atrapados en las aguas del río Santa Catarina, en Cadereyta, Nuevo León. El incidente ocurrió cuando los niños estaban en la cercanía del cauce, sin prever la intensificación repentina de la lluvia, que provocó una crecida intempestiva. La alerta generó un despliegue inmediato de brigadas de protección civil de la región, incluyendo grupos de Monterrey, Juárez y Cadereyta, además del apoyo del Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM). Durante varias horas, los rescatistas trabajaron en condiciones adversas, utilizando técnicas especializadas y maniobras con cuerdas para garantizar la seguridad de los implicados. Las acciones culminaron con éxito cuando lograron sacar a un joven de nueve años, otro de 14 y uno más de 15, todos con diferentes niveles de exposición al peligro. La operación mostró la preparación, entrenamientos rigurosos y espíritu de servicio de los efectivos, quienes enfrentaron la noche en una labor que evidencia la importancia de contar con protocolos efectivos en emergencias de alto riesgo. Este tipo de incidentes resaltan la necesidad de una constante capacitación en rescates acuáticos y climáticos extremos, cruciales para salvaguardar vidas frente a eventos meteorológicos impredecibles y cada vez más frecuentes a causa del cambio climático.
