Monterrey, Nuevo León. – El inicio del 2026 trae consigo la obligación del pago del refrendo vehicular en Nuevo León, un trámite que, de omitirse, puede acarrear multas, recargos y la retención de documentos importantes para los automovilistas. Las autoridades municipales de Nuevo León aplican sanciones específicas para quienes no cumplen con esta responsabilidad. Las multas por no portar el comprobante de pago actualizado pueden variar entre 2 y 4 Unidades de Medida y Actualización (UMA), lo que se traduce en un costo adicional de entre $217 y $434 pesos, según el valor vigente de la UMA. Además de las multas inmediatas, el adeudo genera intereses acumulativos por cada mes de retraso, incrementando significativamente la deuda. Quienes no realicen el pago en los plazos establecidos por el Instituto de Control Vehicular también pierden el derecho a los descuentos por pronto pago y a los subsidios destinados a los contribuyentes cumplidos. La falta de pago del refrendo también puede generar complicaciones en diversos trámites oficiales. El sistema del Instituto de Control Vehicular bloquea movimientos relacionados con la unidad, como cambios de propietario, bajas de placas o expedición de duplicados de tarjetas de circulación, si existen adeudos pendientes. Asimismo, circular con el refrendo vencido puede ser motivo de detención en operativos de seguridad vial. En casos de adeudos multianuales, el vehículo podría ser remitido al corralón, generando gastos adicionales por grúa y almacenamiento. Para quienes buscan vender su automóvil, un historial de adeudos representa un obstáculo crítico, ya que impide la transferencia de dominio y reduce el valor de reventa. Para evitar estas situaciones, el Gobierno de Nuevo León ofrece diversas opciones de pago, incluyendo el portal en línea del ICVNL, bancos autorizados como Afirme y Banorte, así como tiendas de conveniencia. Los pagos se pueden realizar únicamente con el número de placa.
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