Aunque las precipitaciones disminuirán, se esperan lluvias puntuales y temperaturas elevadas durante los próximos días en la región.
Durante los días recientes, algunos municipios de Nuevo León han experimentado lluvias moderadas a fuertes como resultado de un frente frío estacionario que afecta la región. Este fenómeno meteorológico ocurre cuando una masa de aire frío y una de aire cálido permanecen en contacto sin desplazarse, generando condiciones de inestabilidad que propician lluvias continuas, vientos variables y cielos nublados. La presencia de un frente frío estacionario suele ocasionar lluvias intermitentes y puede derivar en tormentas eléctricas, además de influir en las temperaturas, que en esta ocasión comenzarán a subir a partir del jueves 4 de septiembre, alcanzando máximas de 36 grados y llegando a 37 el sábado. Aunque se prevé que las lluvias disminuyan a partir de esa fecha, el pronóstico indica una mayor probabilidad de precipitaciones durante el fin de semana, con un 50% el domingo y un 60% el lunes. Este patrón climático evidencia cómo los frentes fríos estacionarios afectan el clima regional, manteniendo condiciones húmedas y temperaturas elevadas en la zona.
